Economía circular, o cómo no convertir el mundo en un basurero.

Economía circular, o cómo no convertir el mundo en un basurero.

La sociedad resulta a veces incomprensible. El pleno siglo XXI el ser humano ha logrado éxitos tecnológicos y científicos de un nivel imposible de imaginar hace 100, 50 o incluso 20 años. Las comunicaciones, la ingeniería genética, la nanotecnología, la industria aeroespacial.... y sin embargo estamos convirtiendo el mundo en un basurero.

Tenemos montado un tinglado completamente insostenible y estamos sufriendo las consecuencias ¿y no somos capaces de hacer nada?

Ni desde la política, ni desde la empresa, ni desde la ciencia, ni desde la sociedad, hay una respuesta clara de cómo cambiar nuestro modelo de sociedad para que sea sostenible. Piensa bien en la palabra sostenible, que de tanto repetirla a veces pierde su sentido. Sostenible quiere decir simplemente que no se acabe colapsando.

Pues bien, a lo mejor la naturaleza ya tenia la respuesta a esta pregunta. En la naturaleza todo se aprovecha, los seres vivis también consumen y utilizan recursos naturales, agua, comida, materiales....  pero después de usarlos los devuelven. Y esos materiales son a su vez aprovechados para otras funciones.

Pensemos ahora en si ese planteamiento se podría empezar a aplicar a nuestro modelo económico y productivo, un modelo donde los consumidores y las empresas acordásemos una nueva forma de funcionar: pago por algo que necesito, lo devuelvo o me lo recogen cuando ya no lo necesito o se ha desgastado, y de esos restos se aprovechan los materiales para cumplir una nueva función.

¿Imposible? No, si los productos estuviesen diseñados desde un primer momento teniendo en cuenta su aprovechamiento posterior.

¿Será esto la economía circular?